Sobre mí

Hay cosas que no se pueden enseñar, pero sí se pueden aprender. Lo que sé hacer viene de ahí: de guiar a un grupo en una estación de esquí en Canadá o de un viaje de varios meses en furgoneta, de California a Ecuador. A veces, también, de una buena pregunta en una clase universitaria. Y de algo que me pregunto desde hace años: por qué algunas experiencias cambian a la gente y otras no. Te lo cuento por trozos, quizá así se entienda mejor.

Retrato de Juan Serantes sonriendo en la playa al atardecer

Mar, montaña y deporte

Siempre he vivido cerca del mar o las montañas. Soy el mayor de tres hermanos, y nuestros padres nos enseñaron a amar el agua en dos de sus estados. Nos trataron como personas capaces. Mi madre es maestra de Infantil y su eslogan es «niños independientes y queridos». Todavía recuerdo lo que me costó sacarme el carné de la biblioteca con seis años, mientras mi padre me esperaba fuera. Agradezco que nos educaran así.

Llegué a Gran Canaria en 1998 a estudiar Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Vivir rodeado de mar me parecía un sueño y Canarias fue mi primera opción. En mis años de estudiante fui conociendo el archipiélago poco a poco, sin prisa, acompañado de isleños que me enseñaron a querer su tierra.

Emma y Fernando, los padres de Juan Serantes, haciendo windsurf en el mar
Emma y Fernando (mis padres).

Hacer la maleta

Al terminar la carrera tenía dos opciones: buscar un trabajo convencional en Canarias o hacer la maleta y conocer mundo. Si ganaba lo suficiente para vivir, a partir de ese momento yo podía tomar mis propias decisiones, y así lo hice.

Un verano estuve en Gambia haciendo prospección de lugares para preparar un viaje de aventura. Allí conocí a un médico cubano, ya mayor, que llevaba media vida en el país y estaba pensando en irse a vivir a otro sitio. «Las maletas solo se hacen una vez en la vida, la primera», me dijo. «Luego son mudanzas.»

Guié viajes de turismo activo por África Occidental, las montañas de Europa y Canarias; di clases de esquí y snowboard en España, en Canadá y en Estados Unidos; fui monitor de vela y windsurf, y marinero en un velero. Pasé temporadas organizando las actividades de albergues de viajeros. Todo eso me llevó a hacer un posgrado en Turismo Sostenible.

Juan Serantes saltando con snowboard en una estación de esquí en Canadá
SilverStar Mountain Resort, Canadá.
Elefante en el parque del humedal de iSimangaliso, Sudáfrica
Parque del Humedal de iSimangaliso, Sudáfrica.
El albergue de viajeros Coolangatta YHA, en Australia, con huéspedes saliendo a surfear
Coolangatta YHA, Australia.

El mundo como escuela

En verano trabajaba con proyectos y organizaciones sin ánimo de lucro, en sitios muy distintos entre sí. Con algunas colaboré durante temporadas; a otras fui a verlas: me senté a hablar con la gente que las sacaba adelante. Ahí vi que coordinar voluntariado es mucho trabajo en equipo.

Y empecé a fijarme en algunas de las personas que iba conociendo: esas que tenían una manera distinta de vivir, que yo no sabía explicar. Me puse a escuchar. Les hice preguntas. Muchas. Sencillas, y casi siempre incómodas: «¿cuándo te diste cuenta?», «¿qué te cambió?», «¿por qué eliges así?».

Juan Serantes hablando ante un grupo de mujeres en el gimnasio de FunLimón, Nicaragua, con el cartel FunLimón detrás
FunLimón, con la Fundación Aprender (Nicaragua).
Juan Serantes con dos personas más bajo el cartel de la Biblioteca Los 3 Ernestos, en Nicaragua
Biblioteca Los 3 Ernestos, Nicaragua.

Ruta Siete

Después de unos cuantos años cambiando de continente cada seis meses, tenía ganas de pararme, en un lugar que era increíble y de alguna manera la casa que yo había elegido. Decidí intentar crear una experiencia que ayudara a otras personas a vivir un punto de inflexión, ese cambio que había visto en aquella gente: un viaje que combinara aventura, convivencia, compromiso y reto personal.

La idea se la llevé a la ULPGC desde la Fundación Universitaria, donde coordinaba los Programas de Idioma y Deporte desde 2006. En 2011 nació Ruta Siete.

En 2018 quedó finalista en los Premios Fundación Telefónica al Voluntariado y está entre las 50 mejores prácticas de voluntariado en España.

Fuera de Ruta Siete, formo parte de Soy Mamut, como cofundador y vocal desde 2015; la asociación recibió el Premio Joven Canarias 2022.

Juan Serantes en el escenario de los Premios Fundación Telefónica al Voluntariado, en 2018
Premios Fundación Telefónica al Voluntariado, 2018.

En cada Viaje hay alguien que toca muy bien la guitarra y empieza siendo el protagonista. Cuando hablo con esa persona, le digo siempre lo mismo: lo importante no es tocarla bien, es hacer una canción que represente lo que todos están pensando.

Juan Serantes sentado junto a las mochilas en el Aula de la Naturaleza de El Cedro, La Gomera, en la primera edición de Ruta Siete
El Cedro, La Gomera, en la primera edición (2011).
Silueta saltando al agua al atardecer

«Ruta Siete nos parece una de las mejores acciones de comunicación de marca desarrolladas en los últimos años en Canarias.»

Una furgoneta y un terreno: Calalas

En 2013 compramos una furgoneta en California, la equipamos y viajamos desde Los Ángeles hasta Ecuador. Buscábamos un lugar donde crear un alojamiento «diferente», así que convertimos el viaje en un proyecto: With Palm Trees. Por el camino nos encontramos con viejos amigos e hicimos nuevos.

Mapa de la ruta del viaje en furgoneta: de Los Ángeles a Guayaquil por la costa del Pacífico, pasando por San Diego, La Ticla, el lago Atitlán, El Zonte, las Casas de la Esperanza, Popoyo (donde nació Calalas), Ciudad de Panamá y Bocas del Toro
Las paradas del viaje.
Carretera entre palmerales, en México
En la carretera, por México.
Grupo de voluntarios de los Collaborative Camps en el balcón del hostal Calalas, al atardecer
Voluntarios de los Collaborative Camps en Calalas.

Finalmente, en un rincón de la Costa Esmeralda, en el lado del Pacífico de Nicaragua, encontramos un terreno a 250 metros del mar y montamos un hostal colaborativo.

Juan Serantes con su hermano Carlos en el terreno de Calalas, Nicaragua
Con Carlos, en Calalas.
Vista aérea del terreno de Calalas junto a la costa del Pacífico, Nicaragua
Calalas, desde el aire.

Calalas se construyó con voluntarios en los Collaborative Camps de 2017 y lo vendimos en 2024. Para entonces yo ya daba clases en la universidad y estaba en otra etapa.

Valle de Tasártico, en Gran Canaria, con los riscos rojizos y el mar al fondo

La investigación

Aquellas preguntas crecieron en el periplo en el que estuve trabajando en distintos continentes y moviéndome mucho.

Durante años, esas preguntas se quedaron dentro de Ruta Siete: cómo diseñarlo mejor, qué mantener y qué cambiar de una edición a la siguiente. Empezar el doctorado y las preguntas de mi director las convirtieron en otra más difícil: cómo saber si lo que yo creía ver ocurría de verdad. De eso va mi tesis doctoral: Turismo Transformador: evidencias de campo en turismo activo y actividades físicas en el medio natural, dirigida por Jorge E. Araña.

Parte de ese trabajo está publicado en Annals of Tourism Research y en Journal of Travel Research. También tengo un artículo en Retos.

Juan Serantes, de espaldas, hablando a un grupo de Ruta Siete en el campo
Con el grupo de Ruta Siete.

Hoy

Doy clase en la universidad y trabajo con entidades, empresas y colectivos en formación y asesoría, muchas veces facilitando procesos de grupo.

Imparto asignaturas como Actividades Físicas en el Medio Natural, Vela y Windsurf, Actividad Física en el Sector Turístico, y Ocio y Recreación. Muchas de mis clases salen del aula, al mar o a la montaña.

Juan Serantes facilitando un taller de trabajo con adultos alrededor de una mesa con tarjetas y notas
Juan Serantes con un grupo de alumnos en una salida al Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo

Si trabajas con grupos y algo de esto te sirve, escríbeme.

En vídeo y en palabras

Charlas y entrevistas, de 2012 a hoy.

Interior de la guagua de Ruta Siete con una participante sonriendo en primer plano
En la guagua de Ruta Siete.